-Más de 100 días de rotación: el cuello de botella financiero de la salud en Colombia que Osigu moderniza
-Flujo de caja bajo presión: cómo Osigu impulsa la modernización financiera de la salud en Colombia
-Cuando la información se ordena, el flujo de caja se destraba. Eso es lo que Osigu está haciendo por la salud en Colombia.
Hoy, clínicas y hospitales esperan entre 90 y 120 días para cobrar por las atenciones médicas prestadas, mientras la deuda de las EPS supera los 20,3 billones de pesos, con más del 55% en mora según la ACCH. Este cuello de botella no solo limita la inversión y frena la operación: también reduce la capacidad del sistema para contratar personal, ampliar servicios y responder oportunamente a quienes necesitan la atención.
El sistema de salud en Colombia presta un servicio esencial, pero opera bajo una presión constante derivada de procesos lentos y fragmentados que elevan los costos administrativos y afectan el flujo de caja de clínicas y hospitales. Aunque la regulación vigente —en particular la Resolución 2275 de 2023 y sus actualizaciones introducidas mediante las Resoluciones 558 de 2024 y 1884 de 2024— establece plazos de hasta 22 días hábiles para el reconocimiento y pago de las cuentas médicas, estos tiempos solo se cumplen cuando la radicación se realiza de manera correcta y completa, cumpliendo con los requisitos técnicos, clínicos y contractuales. En la práctica, el armado manual de las cuentas, la dispersión de la información y las reglas específicas de cada pagador hacen que este plazo rara vez se cumpla, extendiendo el ciclo de ingresos a 90 o 120 días y generando importantes sobrecostos operativos.
Frente a este escenario, Osigu automatiza la consolidación y validación de la documentación médica, integrando historias clínicas, autorizaciones, soportes y las reglas específicas de cada aseguradora en un solo flujo digital. Esto permite a las instituciones de salud radicar cuentas de forma más ágil ante los pagadores, en línea con la regulación vigente y los acuerdos establecidos, reduciendo significativamente la probabilidad de glosas y devoluciones y logrando que el ciclo de ingresos sea más corto, fluido y predecible.
Los efectos son contundentes. Las instituciones que utilizan Osigu han logrado reducir hasta en 98% las devoluciones, en 92% las glosas administrativas, en 79% los retrasos en la radicación y en 55% los costos operativos asociados al reproceso de cuentas. Para una institución de mediana o alta complejidad, esto puede significar recuperar entre uno y varios miles de millones de pesos al año.
En Colombia, este impacto ya se refleja en instituciones con altos volúmenes operativos como la Clínica Palermo, donde la automatización del armado y control de cuentas permitió reducir en 50% las cuentas pendientes por radicar, disminuir las glosas en 1,5 puntos y elevar el desempeño de radicación del 91% al 95%, además de reducir de forma significativa el trabajo manual y el uso de papel.
“Hoy nuestros equipos pueden enfocarse en calidad y eficiencia en lugar de tareas repetitivas. Tener control, monitoreo y trazabilidad en tiempo real cambió por completo la forma en que gestionamos nuestras finanzas”, recalcó Félix Andrés Castro López, director financiero de Clínica Palermo.
Este avance se sustenta en más de diez años de trabajo de Osigu con actores del ecosistema de salud en distintos países de Latinoamérica, lo que le ha permitido comprender de primera mano cómo se estructuran los modelos de contratación entre prestadores y pagadores y dónde se generan las principales fricciones operativas y financieras.
A partir de ese entendimiento, la plataforma fue diseñada para ordenar y dar trazabilidad a los procesos financieros, integrándose con los sistemas de información de cada institución para acompañar el recorrido de la información desde la atención hasta el cobro. Para las instituciones de salud, esto se refleja en mayor visibilidad del estado de sus ingresos y en una reducción de la incertidumbre asociada a su gestión financiera.
Hoy, más de 80 instituciones en Colombia, 41 de ellas de alta complejidad, ya operan con las soluciones de Osigu. En la región, la empresa conecta a más de 130 hospitales y clínicas y procesa más de 12 millones de transacciones al año.
La visión es clara. En un sistema donde cada glosa es dinero inmovilizado y cada día de retraso tiene impacto real, Osigu no está mejorando simplemente la operación: está blindando la sostenibilidad financiera de la salud en Colombia.
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