Una meta, muchos caminos: cómo el sector solidario está aprovechando la nueva era de los pagos

Comunicaciones CF
Neurona June 13, 2026 | Lectura de 5 minutos

Durante años, los ecosistemas de pago en Colombia funcionaron como islas. Nombres como Transfiya, EntreCuentas o Visionamos trazaron los primeros puentes, pero en 2022 la realidad era evidente: el 96% de las transferencias de bajo monto no salían de su propia entidad, y más del 70% de las transacciones del país seguían dependiendo del efectivo.

La entrada en operación plena de Bre-B, en octubre de 2025, cambió las reglas del juego. Hoy, enviar y recibir dinero en segundos, 24/7/365, entre cualquier entidad y con solo una llave o un QR, es el nuevo estándar. Y en este escenario, el sector solidario ha tomado un protagonismo indiscutible: para enero de 2026, de las 218 entidades conectadas al ecosistema, 153 eran cooperativas.

La meta es clara. El camino, no tanto.

Para cualquier entidad del sector solidario, el propósito es el mismo: entregar a su base social soluciones de pago inmediatas, seguras y disponibles en todo momento, sin perder su esencia. Sin embargo, el sector solidario no es un bloque homogéneo. Está compuesto por realidades operativas, marcos regulatorios y capacidades tecnológicas muy diversas.

Tres ejemplos lo ilustran bien:

La ruta solidaria pura. Cooperativas de ahorro y crédito vigiladas por la Superintendencia de Economía Solidaria que operan sin licencia bancaria. Su desafío es enorme: habilitar la inmediatez transaccional con la agilidad de una fintech o un banco, pero manteniendo la estructura, los márgenes y la filosofía de una cooperativa.

La ruta de la licencia propia. Organizaciones que dieron un paso transformador, naciendo como cooperativas para evolucionar hasta crear su propia entidad vigilada por la Superintendencia Financiera de Colombia (SFC). Esta ruta abre un ecosistema de posibilidades, pero exige niveles de cumplimiento y de operación formal mucho más robustos.

La ruta del banco del grupo. Entidades que se apalancan en la infraestructura de un banco surgido de su propio ecosistema cooperativo. Aunque este camino puede acortar tramos tecnológicos, demanda una coordinación impecable entre las organizaciones del grupo.

Tres orígenes. Tres marcos regulatorios. Tres fórmulas. En un ecosistema donde la naturaleza es la cooperación y el crecimiento mutuo, ninguna de estas rutas es "la única correcta"; cada una responde a la identidad de la institución y a dónde quiere llegar.

El verdadero reto es técnico y operativo

Sin importar la ruta elegida, integrarse a la inmediatez exige capacidades que muchos cores financieros no traen de fábrica. Hablamos de procesar mensajería ISO 20022, garantizar tiempos de respuesta inferiores a 20 segundos, mantener una disponibilidad ininterrumpida, orquestar el monitoreo antifraude, gestionar llaves o códigos QR y, quizás lo más complejo, conciliar la operación entre los múltiples rieles que hoy conviven.

Construir toda esta infraestructura desde cero, puertas adentro, es un proceso lento y altamente costoso. Y lo más delicado: desvía la atención de la entidad de su verdadero propósito, que es servir y generar valor a su base social.

Un hilo conductor para todos los caminos

La buena noticia es que ninguna cooperativa o entidad solidaria necesita reconstruir su arquitectura tecnológica para recorrer su ruta con éxito. Lo que requiere es un socio que entienda las particularidades de todas ellas.

En Neurona llevamos más de 28 años garantizando la continuidad de los pagos de misión crítica para el sistema financiero del país. Hoy, fortalecidos por el respaldo de CSI (Constellation Software Inc.), ponemos esta infraestructura al servicio de todo el sector solidario mediante:

  • Motor de pagos en la nube (SaaS y KPO): Para habilitar la operación sin requerir gigantescas inversiones de capital interno ni desgaste operativo.
  • Integración fluida: APIs y web components que se conectan de manera limpia y natural a la zona transaccional de cada entidad (app móvil y portal).
  • Preparados para el ecosistema: Un componente nativo listo para Bre-B, estrictamente alineado a la normativa del Banco de la República y blindado con seguridad de grado bancario.

La meta la defines tú. El camino, lo orquestamos juntos.

Hablemos de esto, con quienes ya lo viven el próximo 18 de Junio a las 4:00 pm

Junto a Colombia Fintech, hemos reunido a tres entidades nacidas del cooperativismo, representando estas tres rutas tecnológicas para conversar desde la experiencia real, sin tecnicismos vacíos, sobre cómo cada una está aprovechando la nueva era de los pagos.

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