La nueva velo­ci­dad del dinero: pagos más rápi­dos y conec­ta­dos

Comunicaciones CF
LexisNexis Risk Solutions October 22, 2026 | Lectura de 5 minutos

La forma de mover dinero está cam­biando. Los pagos ins­tan­tá­neos están abriendo paso a un eco­sis­tema más ágil e inte­ro­pe­ra­ble, en el que con­su­mi­do­res, comer­cios y enti­da­des finan­cie­ras pue­den rea­li­zar ope­ra­cio­nes en segun­dos y explo­rar nue­vas for­mas de inte­rac­ción.

Durante buena parte de la his­to­ria, los sis­te­mas de pago evo­lu­cio­na­ron alre­de­dor de una misma nece­si­dad: gene­rar con­fianza para faci­li­tar el inter­cam­bio de valor. De las mone­das y el papel moneda se pasó a los che­ques, las tar­je­tas y, pos­te­rior­mente, a las pla­ta­for­mas digi­ta­les. Ahora, la trans­for­ma­ción apunta hacia los pagos ins­tan­tá­neos, en los que el dinero puede trans­fe­rirse en cues­tión de segun­dos.

Así lo plan­tea Rafael Costa Abreu, direc­tor de Fraude e Iden­ti­dad de LATAM de Lexis­ne­xis Risk Solu­tions, quien señala que cada inno­va­ción finan­ciera ha bus­cado hacer que la con­fianza sea más rápida, segura y esca­la­ble. En su aná­li­sis, la digi­ta­li­za­ción tam­bién modi­ficó la rela­ción de las per­so­nas con el dinero: las tran­sac­cio­nes deja­ron de depen­der de ele­men­tos físi­cos para apo­yarse cada vez más en sis­te­mas elec­tró­ni­cos.

Ese pro­ceso se ace­leró con la banca en línea y los telé­fo­nos inte­li­gen­tes. Según Costa Abreu, estos dis­po­si­ti­vos con­vir­tie­ron el celu­lar en una espe­cie de car­tera, banco y mer­cado, per­mi­tiendo que el valor se moviera en tiempo real. Para el experto, esta trans­for­ma­ción abrió una nueva etapa en la evo­lu­ción de los pagos.

En Amé­rica Latina, Costa Abreu men­ciona a Pix, en Bra­sil; Bre-b, en Colom­bia, y Codi, en México, como ejem­plos de esta evo­lu­ción. De acuerdo con el experto, estos sis­te­mas están modi­fi­cando la manera en que per­so­nas y peque­ños nego­cios par­ti­ci­pan en la eco­no­mía digi­tal, al per­mi­tir trans­fe­ren­cias de dinero de forma inme­diata.

En Colom­bia, Bre-b hace parte de este pro­ceso. De acuerdo con Wal­ter Cam­pos, Gene­ral Mana­ger para Lati­noa­mé­rica de Yuno, el impacto del sis­tema no esta­ría úni­ca­mente en la velo­ci­dad de las trans­fe­ren­cias, sino tam­bién en la posi­bi­li­dad de avan­zar hacia un eco­sis­tema de pagos más abierto e inte­ro­pe­ra­ble.

Según Cam­pos, el mer­cado no nece­sa­ria­mente avanza hacia la sus­ti­tu­ción de un medio de pago por otro. Su pers­pec­tiva es que tar­je­tas, pagos cuenta a cuenta, bille­te­ras digi­ta­les y otras alter­na­ti­vas pue­den coe­xis­tir para res­pon­der a las dife­ren­tes nece­si­da­des de con­su­mi­do­res y comer­cios.

Esto tam­bién plan­tea nue­vos desa­fíos para las empre­sas. Yuno señala que los comer­cios y enti­da­des finan­cie­ras deben ges­tio­nar un entorno en el que con­vi­ven múl­ti­ples pro­vee­do­res, tec­no­lo­gías, regu­la­cio­nes y pre­fe­ren­cias de los con­su­mi­do­res. En este esce­na­rio, las pla­ta­for­mas de orques­ta­ción de pagos pue­den faci­li­tar la inte­gra­ción de dife­ren­tes méto­dos desde una misma infraes­truc­tura.

Hacia pagos que cru­zan fron­te­ras

La trans­for­ma­ción no se limita a las ope­ra­cio­nes den­tro de cada país. Según Costa Abreu, a medida que los sis­te­mas loca­les madu­ran, comienza a tomar fuerza la posi­bi­li­dad de conec­tar­los para faci­li­tar trans­fe­ren­cias inter­na­cio­na­les en tiempo real.

El experto señala que, en Amé­rica Latina, los ban­cos cen­tra­les están empe­zando a explo­rar cómo sus infraes­truc­tu­ras de pagos inme­dia­tos podrían comu­ni­carse entre sí. En su aná­li­sis, una even­tual cone­xión de estos sis­te­mas podría tener impli­ca­cio­nes para el comer­cio exte­rior, las reme­sas y la eco­no­mía cola­bo­ra­tiva, al redu­cir inter­me­dia­rios y tiem­pos de ope­ra­ción.

A escala inter­na­cio­nal, Costa Abreu cita el Pro­yecto Nexus, del Banco de Pagos Inter­na­cio­na­les (BIS), como un modelo para conec­tar sis­te­mas de pagos en tiempo real bajo están­da­res téc­ni­cos y regu­la­to­rios comu­nes. Tam­bién men­ciona expe­rien­cias de cone­xión entre sis­te­mas asiá­ti­cos, como Pay­now, de Sin­ga­pur, y Prompt­pay, de Tai­lan­dia.

Sin embargo, una mayor velo­ci­dad tam­bién implica nue­vos retos. Para Costa Abreu, cuando el dinero puede moverse rápi­da­mente entre paí­ses y sis­te­mas, las redes cri­mi­na­les tam­bién pue­den apro­ve­char esa velo­ci­dad. Por ello, plan­tea la nece­si­dad de for­ta­le­cer la coor­di­na­ción entre juris­dic­cio­nes, los están­da­res de cono­ci­miento del cliente (KYC) y los meca­nis­mos de detec­ción del fraude.

La inte­li­gen­cia arti­fi­cial gana espa­cio

A esta trans­for­ma­ción se suma la inte­li­gen­cia arti­fi­cial. De acuerdo con Yuno, esta tec­no­lo­gía ya puede uti­li­zarse en dife­ren­tes eta­pas del pro­ceso de pago para iden­ti­fi­car posi­bles frau­des, mejo­rar las tasas de apro­ba­ción, opti­mi­zar el enru­ta­miento de las tran­sac­cio­nes y recu­pe­rar ope­ra­cio­nes que ini­cial­mente fue­ron recha­za­das.

Cam­pos señala que la posi­bi­li­dad de tomar deci­sio­nes en tiempo real sobre gran­des volú­me­nes de tran­sac­cio­nes puede con­tri­buir a redu­cir fric­cio­nes y mejo­rar la expe­rien­cia de pago tanto para comer­cios como para con­su­mi­do­res.

Para Yuno, el desa­rro­llo de Bre-b repre­senta una opor­tu­ni­dad para ace­le­rar la inno­va­ción del sec­tor finan­ciero colom­biano. En ese esce­na­rio, la capa­ci­dad de inte­grar nue­vos méto­dos de pago, apro­ve­char los datos y res­pon­der con rapi­dez a las nece­si­da­des del mer­cado será rele­vante para ban­cos, “fin­tech” y comer­cios.

Así, la evo­lu­ción de los pagos ins­tan­tá­neos no se limita a que una trans­fe­ren­cia lle­gue más rápido. El cam­bio tam­bién plan­tea el desa­fío de cons­truir un eco­sis­tema en el que dife­ren­tes medios pue­dan con­vi­vir, los sis­te­mas pue­dan conec­tarse y las tran­sac­cio­nes man­ten­gan con­di­cio­nes ade­cua­das de segu­ri­dad a medida que el dinero cir­cula con mayor velo­ci­dad.

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